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Un legado en diamantes

Con su visión para los diamantes, Mathurbhai Sojitra fundó Mani Group, transformándolo en un líder mundial. Ahora, la nueva generación continúa su legado con Elrock Jewels™, llevando el lujo moderno y la artesanía de Nueva York al escenario mundial.

Una pasión inquebrantable por los diamantes ha marcado la trayectoria de Mathurbhai Sojitra desde que dejó su pueblo natal de Dhari, Gujarat, a los 14 años. Llegó a Surat, la capital diamantífera de la India, con nada más que determinación, y rápidamente se sumergió en el arte del tallado y pulido de diamantes. Aquellos primeros años estuvieron marcados por largas jornadas y arduo trabajo, pero para Mathurbhai, nunca fue solo un trabajo, sino una vocación. "Los diamantes siempre me han fascinado", recuerda. "Estudiaba sus tallas, su claridad y su belleza, y supe que mi futuro estaba en este oficio".

"Los diamantes siempre me han cautivado; trabajar con ellos es mi verdadera vocación".

Tras cuatro años de riguroso entrenamiento, Mathurbhai dio un paso audaz. Con tan solo unas pocas pulidoras, fundó Mani Export en 1971, transformando un pequeño taller en un próspero negocio reconocido por su calidad y precisión. Su visión era clara: crear diamantes que no solo fueran impecables en su forma, sino también ricos en historia. Fue un viaje que reflejó la transformación del propio diamante, desde su estado bruto hasta convertirse en una gema pulida. «Sabía que trabajar con diamantes era mi vocación, y la perseguí con todas mis fuerzas», afirma.

A medida que el negocio crecía, la determinación de Mathurbhai lo llevó más allá de las fronteras de la India. Su primer viaje a Amberes, Bélgica, le abrió nuevas puertas, catapultando a Mani Export al escenario mundial. Fue entonces cuando los compradores más exigentes del mundo comenzaron a reconocer la calidad inigualable de los diamantes de Mani. Esta expansión internacional marcó un nuevo capítulo para Mani Export, con oficinas en Nueva York, Hong Kong y Dubái poco después.

El espíritu emprendedor y los estándares inquebrantables de Mathurbhai sentaron las bases para la transformación de Mani Export en una empresa familiar global. Sus hijos, Anil, Alpesh y Chetan, se unieron a él, aportando un gran impulso por la innovación y el deseo de continuar el legado de su padre. Expandieron el alcance de la empresa, creando alianzas en Estados Unidos, Europa y Asia, y fundaron nuevas empresas como Mani Jewel, que incorporó el arte de los diamantes a la fabricación de joyería fina.

Hoy, la tercera generación, liderada por Neet y Dhyey, está dando forma al futuro de Mani Export. Centrada en la adopción de nuevas tecnologías y prácticas sostenibles, están redefiniendo lo que significa ser líder en la industria del diamante. La transformación digital se ha convertido en una parte clave de su estrategia, con plataformas de comercio electrónico y técnicas de marketing modernas que ayudan a llevar el brillo de Mani a nuevos públicos.

Para Mathurbhai, ver a sus nietos tomar las riendas es motivo de orgullo. «Veo en ellos la misma pasión que yo tenía cuando empecé», reflexiona. La trayectoria de la familia Sojitra, desde un pequeño pueblo de Gujarat hasta convertirse en un referente mundial en la industria del diamante, es una historia de resiliencia y visión. Se suele decir que el brillo de un diamante refleja su recorrido: tallado, moldeado y pulido hasta transformarse en algo extraordinario. Lo mismo podría decirse del legado que Mathurbhai ha construido.

"Cada diamante encierra una historia, y mi pasión es convertirla en algo inolvidable".

Ahora, con operaciones en ciudades como Bombay, Dubái, Los Ángeles y otras, Mani Export sigue siendo sinónimo de excelencia y lujo. Seis décadas después de su fundación, la empresa se mantiene a la vanguardia del mundo del diamante, fusionando tradición e innovación. Y si bien el negocio ha crecido, los valores inculcados por Mathurbhai Sojitra —integridad, maestría artesanal y un amor perdurable por los diamantes— siguen siendo la fuerza motriz que garantiza que Mani Export continúe brillando con luz propia en el escenario mundial.